Doctor en casa - Especialistas

La prevención como 'medicamento' urológico

El pudor y los tabúes alejan a los hombres de la consulta médica

El Dr. José Ángel Santos Gutiérrez, especialista en Urología, desempeña su labor desde hace tres años en la Comarca Lagunera, luego de su formación académica en la Ciudad de México y en Monterrey.

Como en todas las ramas de la medicina, la prevención es el mejor remedio: “Es más económico, tiene menos complicaciones y riesgos, siempre es mejor tener un diagnóstico temprano que un tratamiento agresivo tardío. Señala que en su especialidad muchas enfermedades pueden ser prevenidas, por ejemplo, las ETS, con el simple hecho de usar un preservativo y de tener un poco de educación sexual, se evitan contagios. “Para otras enfermedades, evitar el consumo de tabaco, cambiar los hábitos de vida y modificar la alimentación, casi siempre son indicaciones obligatorias”.

La especialidad de Urología no abarca únicamente a los hombres, pero son ellos quienes más alejados se encuentran de la atención médica.

“En La Laguna, tenemos una población de mucha resistencia de ‘buena madera’, aunque no se puede negar la frecuencia del cáncer de próstata, patologías como piedras en los riñones, enfermedades de transmisión sexual, infecciones de vías urinarias, cáncer de riñón, de vejiga, son las más comunes”.

La próstata, el punto débil de los hombres

Una de las complicaciones que presenta esta glándula, es que los factores de riesgo cambian no solo dependiendo del estilo de vida, sino producto del envejecimiento natural del cuerpo. 

“En el tema de hiperplasia prostática la relación está con la edad del paciente. La próstata tiene una fuerte relación con las hormonas, con la testosterona, y llega un momento en la vida de los varones donde los niveles hormonales se reducen, provocando este padecimiento”. 

“Esto, aunado a una alimentación poco saludable, con alto contenido de proteínas de origen animal y un estilo de vida sedentario, baja en consumo de vegetales y frutos, son factores que incrementan la predisposición a enfermar”.

 “A los 50 años, el 60% de los hombres padecen problemas de próstata, a los 60 años se incrementa a un 70%, entonces acudir a consulta se vuelve indispensable para monitorear el estado físico de los pacientes”.

El pudor y la vergüenza: malas tradiciones arraigadas

En general, los hombres son quienes menos acuden a recibir atención médica. No importa si se trata de un resfriado o algo de gravedad, es común que los varones prefieran quedarse en casa y “dejar que pase”.

“No creo que tenga una vinculación con la sociedad actual, es un problema generacional, viene desde hace mucho tiempo atrás. Habitualmente el paciente masculino siempre es más rejego a recibir atención médica, debido a que tiene cierto temor”.

“Evidentemente, ese temor aumenta cuando se trata de especialistas en vías urinarias, aumenta el pudor y también el miedo, hablamos de una cuestión genital que para el varón implica una gran carga psicoemocional, porque al saber que está enfermo y el problema está en esa área, altera la psique del paciente desde el principio”.

“En la consulta logramos abatir estos temas, es indispensable hacer sentir seguro al paciente, sobre todo un ambiente en donde se sienta cómodo, donde pueda expresar sus inquietudes y describir sus síntomas de la manera más natural, sin terminología especial, simplemente que lo expliquen como lo sienten”.

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